I, Tonya

I, Tonya ★★★★

Ya sólo por su estilo narrativo iba a encantarme. El montaje juega con las versiones, la voz en off, las entrevistas y la ruptura de la cuarta pared y consigue transformar un material complicado, turbio (incluso triste) y desbordado de violencia en un relato divertido y dinámico. De hecho, la historia y sus protagonistas llegan a ser tan absurdos, tan hiperbólicos, que seguramente habría sido complicado contarlo en un tono más serio o dramático. Y, con todo, consigue transmitir la dureza de algunos detalles de la historia a pesar del sarcasmo que impregna el relato. Vamos, que consigue un equilibrio sorprendente.

Margot Robbie está increíble. Crea una Tonya con una fuerza, una seguridad y una energia arrolladoras, alejando al personaje de la caricatura (que sí son algunos secundarios). Su interpretación es clave para que la película se sostenga, sobre todo el tono.