Ocean's Eight

Ocean's Eight ★★★½

Que la vista de la condicional de Debbie Ocean me haya parecido mejor que la de su hermano Danny en la primera de Ocean's Eleven ya apuntaba maneras para esta película. Espera que, por lo menos fuese entretenida, pero que me ofreciera algo más que las protagonizadas por Clooney.

Y puedo decir que... ojalá hubiera disfrutado tanto las de Danny Ocean como la película de su hermana Debbie, de verdad, porque los ingredientes son los mismos, pero la forma de combinarlos...

Lo que más me ha gustado desde el principio es que, pese a las ambiciones de Debbie, esta película se siente menos obsesionada con ser lo más de lo más que las de Danny. También que, pese a que en ambos equipos siempre ha habido cierta camaradería, aquí la he sentido más natural, que se lleven bien desde el primer momento aunque siempre haya un beneficio que debería primar sobre una posible amistad.

El plan no deja de seguir siendo rebuscado y rocambolesco, dependiendo tanto de la suerte como de las habilidades de las participantes en este robo de joyas. Pero eso nunca ha sido impedimento para la diversión, el chascarrillo y el trabajo en equipo, y también para añadir un poco más de tensión. Y lo mejor es que la 'oposición', el equipo de seguridad, está al nivel en vez de ser poco más que un pequeño escollo para marcarse un Lupin III (pero se lo marcan igual).

No conseguí conectar con las tres películas anteriores, pero sí con esta. Y ¿sabéis qué? Ha merecido la pena. Sobre todo porque el reparto lo hace muy bien, pero es que lo de Anne Hatheway en esta película es tremendo. Y también me alegra que el final no sea simplemente un «hemos terminado el trabajo y ahí acaba todo», que es un pequeño bajón, pero sigue estando muy por encima de su contrapartida masculina (pero los cameos de ciertos personajes se agradecen).

Ojalá ellas y ellos juntos para la película de Ocean definitiva, y más si se parece a esta. Seguramente no se llegue a rodar porque el carisma desbordaría y desintegraría la cinta, pero por pedir...