Green Room ★★★★★

Cuando la gente piensa en Green Room usualmente la recuerdan como una peli muy violenta, y la verdad que no es así. Las escenas chocantes son solo un puñado, pero el poder que tienen habla de lo bien que se utilizaron. Acumular gore no significa generar un impacto, la magia esta en como se dosifica. La violencia en Green Room es devastadora, hay peligro de muerte, hay riesgos, hay pocas bajas pero cada una es feroz y se siente terrorificamente real. Las heridas duelen e impresionan, y generan bronca, miedo, angustia, ganas de matar y una idea constante al fondo de la cabeza: ¿Que haría yo en esa situación? ¿Que se podría haber evitado?

Esta es la tercera vez que la veo y sigue siendo tan efectiva como la primera. Todo lo que lleva a la banda punk Ain't Rights a un tugurio nazi se da casi como algo inevitable, desde el show pedorro que no les dejo ni para la nafta al cover rebelde de "Nazi punks fuck off". Cada decisión, por mas mínima que sea, los puso en el cuarto verde. El horror afuera no son monstruos ni asesinos del mas allá, afuera hay nazis traficantes que los quieren matar. El desarrollo es perfecto, los personajes son interesantes, estéticamente es única y no se me ocurren pelis modernas que manejen este nivel de tensión y adrenalina. Perfecta.