Fire Will Come ★★★½

Lo bello de ver apoyado el relato en la evocación es lo que hace a O Que Arde una película especial. Laxe enseña la tierra pero también permite que esta pueda olerse, le da minutos a una lluvia que se siente y se oye, y por supuesto se obsesiona con un fuego que quema de verdad.

Es el espacio el que fragmenta líneas narrativas, el que une y rompe a personajes, zonas y diálogos. El código narrativo suprime de la ecuación al tiempo y se posa en el entorno, uno rural que alberga tanto misterio como soledad. Tras Mimosas, me he reconciliado con Oliver Laxe.