The Dirty Dozen ★★★½

Uno de los cambios de género más radicales que he visto nunca. De ser una dinámica war comedy a unos 45 minutos finales de auténtico thriller bélico. Robert Aldrich excava en una mina de violencia y testosterona de la que extrae 13 diamantes, el más brillante el de Lee Marvin.

Es una proeza narrativa que el guión permita que todos los personajes de Doce del Patíbulo tengan su sitio y no se tapen unos a otros. Con el 1er acto ya se apreciaba que tanto el libreto como la dirección pausaban el ritmo adrede para presentar a todo el reparto. Una maravilla.