Persona

Persona ★★★★★

Una de las películas mas míticas y misteriosas del genio sueco Ingmarn Bergman, cuyo guión fue escrito mientras Bergman mantenia una estancia en un hospital a causa del estres provocado por su cargo de director de la Compañía Real de Arte Dramático de Suecia, obteniendo como resultado una película profunda, de múltiples lecturas pero de un poder hipnótico que solo los grandes saben conseguir. ¿Cine dentro de cine? ¿Sueño dentro de un sueño? ¿Una combinación de ambas? ¿Ninguna de las dos?, a la final poco importa, lo importante en esta cinta son las sensaciones que la misma transmite, el poder de la imagen y el silencio, el proceso de vampirización de los dos personajes principales y como siempre la enorma capacidad de Bergman para explorar el interior de los seres humanos a través de sus maravillosos planos.

La premisa central de esta película es la siguiente: Elisabeth Vogler (Liv Ullman), actriz de teatro, pierde el habla mientras representaba a Electra. Recluida en una clínica descartan que el estrés y la fatiga sean la causa de su extraña enfermedad. Elisabeth no habla porque no quiere, desea escapar de la realidad, conservarse en lo etéreo. Por recomendaciones médicas la trasladan a una cabaña, alejada de cualquier vestigio de ciudad, le acompaña Alma (Bibi Anderson), una joven enfermera deseosa de ser escuchada. Ambas llegan a formar una sola mujer, intercambiando ánimos y actitudes, gestos, aspiraciones, amores y odios. (tomado de puntoini.net)

Como es una constante en las películas de Ingmar las actuaciones resultan, transparentes, fenomenales, vulnerables y totalmente convincentes, con uns Bibi anderson en estado de gracia acompañada de la extraordinaria Liv Ullman (la cual ya esta en mi lista de actrices favoritas de siempre), esta ultima resulta especialmente extraordinaria ya que practicamente sin pronunciar una palabra logra transmitir al espectador una oleada de sensaciones impresionante; la fotografía con un intenso contraste en Blanco y Negro de Sven Nykvist es maravillosa y ayuda a incrementar la sensación de que como se mezcla lo real con lo imaginario sin dar muestras de ninguna diferencia evidente entre ambas.

Pero vaya por delante una advertencia: esta maravilla puede resultar difícil de ver para algunos espectadores, el arranque lleno de múltiples imágenes y la mano de un niño tocando la pantalla de un cine (imagen o metáfora que luego tendrá mucha importancia en el devenir del dúo principal de protagonistas), la araña en la pared, la persona clavada en la cruz mostrando también simbología religiosa y donde muchas veces no parece haber una sucesión coherente de cosas sino mas bien una exposición de imágenes e ideas.

Ambigua , poderosa, abstracta, cine en estado puro, esta película marca un antes y un después en una persona que ama el cine como yo, gracias Bergman por regalarnos una de las películas mas bellas, complejas, interesantes y profundas que jamás se hayan hecho.

Marlo liked this review